Cómo adquirir una mascota y qué
debemos tener en cuenta.
Todos los veranos nos bombardean con la
noticia de los abandonos de animales en verano, pero la
realidad es que los animales son abandonados durante
todo el año, sólo que en vacaciones es más frecuente.
Esta es una de las consecuencias de meter en nuestras
vidas un animal sin tener muy claro qué es lo que
estamos haciendo.
En primer lugar un animal está tan vivo como nosotros,
por lo que tienen una serie de necesidades que debemos
estar dispuestos a satisfacer. Estas necesidades estarán
presentes los trescientos sesenta y cinco días del año.
Ante esta perspectiva deberíamos tener en cuenta lo
siguiente:
1.- ¿Qué especie de animal elegir?: Esta
pregunta está muy relacionada con nuestro gusto. Hoy día
hay gran cantidad de mascotas: perros y gatos (son los
animales de compañía por antonomasia), hamsters,
conejos, cobayas, loros, canarios, pitones, etc. Cada
una tiene unas peculiaridades que repercutirán en
nuestra relación con el animal, por ejemplo los perros
tienen necesidad de ser sacados al exterior para hacer
sus “necesidades” aunque llueva o haga frío ¿Estamos
dispuestos a hacer esto?. Más adelante describiré las
necesidades básicas de Algunas especies. Hay una
bibliografía extensa, deberíamos de leer algún libro
antes de tomar nuestra decisión.
2.- ¿Dónde comprar el animal?. Una buena
idea es comprarlo en tiendas especializadas. Para mí es
muy importante que esta tienda no exponga los animales
en escaparates porque esto, a veces, hace que compremos
el animal por lástima, lo que sería un grave error.
Otra opción es comprarlo a criadores particulares, en
este caso deberemos saber todos los datos del criador
para que, en caso de problemas, podamos dirigirnos a él.
Y para mí la más interesante es la de los albergues y
perreras donde encontraremos animales abandonados que
han sufrido carencias de todo tipo y que, por lo
general, nos brindarán un gran afecto y fidelidad,
aparte de salirnos prácticamente gratis, pues sólo
deberemos pagar las vacunas preceptivas.
Es fundamental tras la adquisición de nuestro animal y
antes de introducirlo en nuestra casa, una visita al
veterinario para asegurarnos de que el animal no padece
enfermedades infecto-contagiosas o cualquier otra
patología.
En caso de comprar un animal deberemos hacerlo siempre
bajo contrato. Nunca hacerlo a desconocidos y algo
fundamental en cualquier compra: “Nadie da duros a
cuatro pesetas”.
3.- La llegada del animal a casa:
Al principio hace falta tener paciencia en altas dosis,
el animal debe adaptarse al entorno, pero siempre hay
que tener presente algo fundamental: En casa mandamos
nosotros y por tanto no debemos permitir que surjan
conductas que sean incompatibles con la convivencia. La
mayoría de los abandonos son producidos por que no hemos
sabido educar a nuestro animal. LOS ANIMALES NO SON
RESPONSABLES DE SUS ACTOS, LOS RESPONSABLES SIEMPRE
SOMOS NOSOTROS, por tanto en algunas especies es
fundamental un seguro de responsabilidad civil (Para
algunas razas de perros es obligatorio). Si no somos
capaces de educar a la mascota, recurramos a educadores
profesionales .
4.- El impacto económico:
Una mascota nos traerá gastos, unos podremos preverlos y
otros no. Los gastos más importantes dentro de los
previstos, son la alimentación, las visitas veterinarias
rutinarias y los accesorios (correas, collares, jaulas,
casetas, productos de limpieza etc.) no son muy caros.
No debemos escatimar en alimentación y menos si es un
cachorro, pues la su salud dependerá en gran medida del
cómo lo alimentemos, tampoco debemos saltarnos ninguna
visita al veterinario.
Los gastos imprevistos suelen estar asociados con la
salud, y por tanto con el veterinario, los traumas
asociados a accidentes son caros, sobre todo las
fracturas. También se presentarán a lo largo de la vida
del animal enfermedades propias de cada especie y que
pueden resultar caras.
5.- ¿Qué hacer con nuestro animal cuándo
viajemos y no pueda acompañarnos?.
En principio deberíamos planificarnos para llevar
siempre nuestros animales con nosotros. Si esto no es
posible, ciertas especies como algunas aves, no plantean
mucho problema si tenemos algún vecino o amigo que nos
haga el favor de cuidarlas. En caso de otras como los
perros que necesitan salir, si no contamos con alguien
de confianza que se haga cargo, podemos recurrir a
residencias. Es muy importante si recurrimos a este
sistema que sea de confianza, visitar el lugar antes de
dejar nuestro animal, y en caso de duda no dejarlo
nunca.
Para terminar este esbozo que iré ampliando, solo me
queda decir que si decidimos convivir con un animal, en
la mayoría de los casos será una experiencia muy
gratificante y única.
José Miguel Sánchez
- veterinario